Así, en grupos de 8 estudiantes, abordaron la dificil tarea de dar forma a la lujuria, a la ira, la pereza y la gula.
Los resultados fueron sumamente satisfactorios y la experiencia en si, muy motivadora.
La alegría de ver realizado lo que cada equipo proyectó, inundaba el taller 370.
Las asociaciones estuvieron orientadas a expolrar y explotar las posibilidades que nos brindan todos nuestros sentidos y no sólamente la vista, como es bastante habitual. Aparecieron perfumes, sonidos, sensaciones hápticas... en fin, un festín para los sentidos!!!
Paso ahora algunas de las fotos tomadas...